Todos y cada uno de nosotros somos dotados de alguna u otra
forma de una mente, algunos la tienen más prodigiosa y otros menos.
Mientras tanto, podemos decir que en el mundo existen muchas
preguntas que todavía no tienen respuesta, y muchas otras que tienen más de
una.
Y aquí el dilema… ¿Cuál es la mente más prodigiosa?
¿La que consigue contestar a alguna de esas preguntas
consiguiendo así la evolución?, o ¿el que no se pregunta nada?
Aunque pueda parecer muy evidente, todo puede cambiar con unas pocas líneas.
¿Cuál es el propósito de la vida?
Nosotros hemos sido premiados con la vida, y aunque es
cierto que a cada persona le puede hacer feliz una cosa distinta, al final de
la vida, lo único que importa es haber pasado el mayor tiempo posible de
nuestra vida siendo felices. Sin embargo, aunque buscamos la felicidad indirectamente, no somos conscientes de que lo único que buscamos, es eso mismo, la felicidad.
Lamentablemente la evolución en los humanos va estrechamente
unida con la destrucción y no es necesaria para la felicidad.
Sin embargo, la gente que no se pregunta nada (que si por
ellos fuese no evolucionarían) solo viven para vivir, solo para ser felices,
con muchas preguntas pero ninguna de ellas realmente compleja.
Y aunque admiro a los grandes inventores, y admiro las cosas
que son capaces de hacer hoy en día, no puedo dejar de preguntarme…. ¿Cuál es
la mente más prodigiosa?
Ninguna de las anteriores ha conseguido mantener la
felicidad permanente.
¿Está mal enfocada la evolución?
Puedes ser más rico más guapo más fuerte más listo, pero un feo,
gordo, tonto y pobre, puede ser más feliz que tú, porque al final la vida que
tan compleja parece, solo tiene un secreto, la felicidad.
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