En este mundo hay tantas cosas que no sabemos apreciar, tantas cosas que son mágicas pero que no somos capaces de darle la importancia que se merecen, ni siquiera somos capaces de aprovecharnos de ello, de todo lo que nos aporta, como esa sensación que tenemos cuando el aire entra hasta los pulmones y notamos como nuestro pecho se ensancha de aire fresco, de aire puro, como si estuviéramos flotando sobre la tierra o como si estuviésemos sentados en el mismo cielo, hablo de algo tan especial como respirar.
Respirar, lo es todo, nos da vida, nos da tranquilidad, nos da adrenalina, respirar es la vida. No estoy hablando de que sin respirar moriríamos, estoy hablando que respirar nos hace sentir los momentos como los sentimos, nos hace pausar el tiempo o también nos hace acelerarlo incluso a veces detenerlo. ¿Cómo puede tener tantas variantes?¿cómo puede haber tantas formas de respirar distintas? se puede respirar por la nariz o por la boca, se puede respirar profundo o ligero, se puede respirar rápido o lento y cada una de estas formas es combinable con las otras, y cada combinación produce una sensación distinta.
Me atrevo a decir que saber respirar te cambia la vida, le da otro enfoque a la vida, solo hay que saber cuál es la mejor forma de respirar en cada ocasión, y así sacarás más provecho de cada situación. Incluso te evita problemas. Cuando estas alterado respira por la nariz, profundo y lento, cuando necesites sacar un mejor rendimiento físico, rápido, ligero y por la boca, cuando quieras sentir el momento, respira por la boca, lento y profundo, etc... Existen tantas cosas que nos facilitan la felicidad, y nosotros no somos capaces de darnos cuenta.
¿De que sirve vivir si no sabemos hacerlo? Es tan fácil como respirar.