Hace varios años comenzó en mi una confusión, sí, demasiadas ideas corrían por mi cabeza sin saber cual escoger, dicha confusión, a la que muchos llaman madurez, empezó mostrando en mi una falta de objetivos, en otras palabras, no sabia lo que quería pero si sabia que quería saberlo. Estuve mucho tiempo así sin saber que hacer, sin saber que elegir, tanto en lo académico como en lo personal, no tenia nada claro, lo único que quería era no tomar decisiones, y sí, es verdad que trajo cosas malas , pero también tuvo su parte buena, porque yo no era infeliz, simplemente estaba perdido, bueno, era necesaria esa etapa en mi vida.
En el último año me he encontrado a mi mismo, todo lo que había estado buscando, todo lo que no tenía respuesta, todas las decisiones que no me atrevía a tomar, todo eso, llegó a mi. He encontrado la estabilidad que necesitaba y quien sabe si aun voy a cambiar, si algún día pensaré diferente a como pienso ahora, lo que si sé es que me queda mucho por madurar.
Hay mil formas de madurar, hay gente que por mucho que madure, nunca llega a un nivel adulto, o gente que madura de forma egoísta, porque ¿qué es madurar? Se puede decir que es un sinónimo de envejecer, cuando una fruta está madura su siguiente paso es pudrirse. Lo mismo pasa con las personas, una persona madura es una persona que ya ha crecido y seguirá creciendo hasta que se pudra, es decir, seguirá envejeciendo hasta que se muera, tanto psicológica como físicamente. ¿Increíble verdad? Lo mas increíble de todo es que la madurez no esta en los genes, la madurez la desarrolla cada uno por su forma de fijarse en las cosas, por su forma de aceptar la realidad, por las experiencias vividas. Por eso os digo que no muráis antes de tiempo, cada etapa de la vida tiene cosas magnificas que mostrarnos.
Y no olvidéis que tenemos toda una vida para madurar.
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