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sábado, 18 de noviembre de 2017

No nos olvidemos de lo que pensábamos antes de conocernos.



No nos olvidemos de lo que pensábamos antes de conocernos, no nos olvidemos de lo independientes que éramos, de todas las cosas que nos hacían perder el tiempo, no nos olvidemos de nuestros amigos ni de nuestros ratos con nosotros mismos, no nos olvidemos de nuestro sueños, de nuestras pretensiones en la vida, pero sobretodo no nos olvidemos de que antes de conocernos también éramos felices.

No nos olvidemos de todas estas cosas porque si llega el día en que no pensemos igual, significará que me cambiaste, que no soy el que era cuando te conocí, y que probablemente tarde o temprano nos perderemos. Y digo probablemente porque hay algunas excepciones. Y digo nos perderemos porque cuando cambiemos, algunos cambios nos gustarán pero otros no. Cuando llegue este momento solo habrá dos motivos por los cuales seguiremos juntos,  que serás dependiente o que te enamoraras cada día de mí. Hasta que llegué el día que no puedas más. Por eso te pido que me recuerdes quien era, que me dejes seguir teniendo tiempo para mis cosas y que me recuerdes lo que quería para seguir siendo lo más parecido posible al amor de tu vida.


Por eso te pido que me ames hasta que no puedas más.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Todo se resume en pensar o dejar pasar.



Lo que comes, lo que bebes, lo que escuchas, lo que lees, lo que ves, lo que vives, todo, absolutamente todo influye en tu manera de pensar. Te manda por un camino o por otro sin que tú puedas elegir simplemente porque estas siguiendo los pensamientos de otros.

 A no ser que vayas más allá, que dediques tiempo, mucho tiempo para reflexionar.

Todas estas cosas del día a día son las que forman a las personas, las que las hacen ser quienes son. ¿Triste? ¿Justo? Ser mejor o peor persona muchas veces no depende de uno mismo. ¿Es mejor un vida fácil? ¿Es mejor una vida con todo hecho? ¿Es mejor una vida de trabajo duro? ¿Quién lo sabe? ¿Es mejor una vida feliz? Y ¿Qué es una vida feliz? Puede haber gente que este toda la vida jodiendo a los demás pero esa persona sea feliz. ¿Es mejor una vida de duros pero buenos aprendizajes para acabar muerto y que no sirva de nada? ¿Cuál es nuestro motivo de vida? ¿Tener un buen trabajo el día de mañana? ¿Tener una familia? ¿Una casa grande y un buen coche? No puede ser esto la vida. No tiene sentido que seamos esclavos de cosas tan superficiales.

Pienso que debemos ir más allá, buscar un poco más adentro, encontrar la magia que el mundo siempre ha puesto delante de nosotros pero no queremos ver.

Dejar los deseos materiales a un lado, y tener deseos verdaderos, deseos puros, aquellos que no tienen que ver con el egoísmo, que no sirven para impresionar, ni la codicia o el placer momentáneo, esos deseos que te llenan el alma.  

Escuchar la brisa del mar mientras miras las estrellas sin tener que estar mirando el reloj, o bañarte en otro lago a 0 grados que además estaba prohibido (desnudo), o ponerte en medio de un lago que está congelado y tomarte una cerveza. O ver a un amigo que lo ha pasado realmente mal sonreír. Probablemente no lo entenderéis porque son mis vivencias, pero cada uno tiene las suyas, y cada uno sabe lo que es mágico para él.

Yo no he nacido para ser uno más.

No quiero ser famoso, ni rico, ni tener a la chica más guapa del mundo.

Solo quiero ELEGIR.

UFF!! Sí que hacía tiempo que no pensaba.

¿Pensamos? ¿O dejamos pasar?



martes, 21 de marzo de 2017

La vida es para siempre.



La vida es para siempre, una vez existimos ya significamos algo en la historia. Mover una pierda, pisar una hormiga (sin querer o simplemente sin pensar)… puede provocar cambios importantes, o tal vez no. Puede que esa piedra dificulte el camino a algún insecto cuya finalidad era comerse a la reina de una plaga que acabaría con el mundo o puede que simplemente fuera ella la reina que iba a poner huevos en ese lugar, baaaagggh, yo que sé (termino importante en esta redacción). Quizá esa piedra nunca moleste a nadie y esa hormiga habría sido pisada pocos segundos después por otra persona, pero ¿y qué? El simple hecho de hacerlo, mejor dicho, el simple hecho de tener la posibilidad de hacerlo significa que tu existencia puede provocar cambios en la historia, es decir, existes (y no, no es Nietzsche en este caso solo queríamos demostrar que somos importantes.)

A partir de aquí nuestros actos puede ser más o menos importantes, pero al final de la vida, lo que queda… ¿Qué queda? Solo queda lo aprendido, vivimos aprendiendo en cada momento del día, y cuanto más sabemos es cuando perecemos (obviamente si viviésemos más sabríamos más jeje Saludos). Ojala naciésemos sabiendo todo lo que sabemos al morirnos, porque si de una cosa estoy seguro es de que las mejores personas que nos podemos encontrar, son generalmente gente de tercera edad. Conocen la vida, sus limitaciones, saben lo que significa actuar mal, que les rompan el corazón, perder amigos, familiares, saben que el trabajo y los estudios no son la felicidad, que el dinero ayuda pero no lo es todo (a todos nos lo han dicho pero a la hora de la verdad siempre acabamos actuando igual, dinero antes que corazón).

¿Y si hubiese una forma de saber todas estas cosas que sabemos antes de morir pero desde que nacemos? ¿Por qué no le dedicamos más tiempo a esto sabiendo que es lo que nos acerca a la felicidad verdadera? Yo si lo hago, le dedico mucho tiempo la verdad y tengo la respuesta. Vivimos en un mundo complejo y cuanto más bien intentamos hacer las cosas más nos damos cuenta de existen cosas que desconocemos, van saliendo cosas que en un nivel anterior no hubiésemos imaginado, es decir, primero te harás un bocadillo de fiambre, después intentarás hacerte una tortilla y te preguntaras cuanto aceite y sal tienes que echarle, más tarde harás tortilla de patatas, tendrás que cortar y freír las patatas… seguiremos haciendo un cocido (buenoooo ya la hemos liado), y lo dejaremos en etc..

Es por esto que mi admirado y sabio Sócrates se consideraba ignorante, y una de sus citas más celebres es la de “solo sé que no se nada” (cuánta razón tenía).

Por esto no debemos frustrarnos, simplemente seguir avanzando. Cada persona aprende a su ritmo, algunas llegan más lejos viviendo menos, otras viven 100 años y avanzan muy poco, bueno, lo importante no es el final, es el camino, siempre prosperar.

Y… analizando todo  lo anterior ¿es más feliz el que más experiencia tiene? No, nunca.
En primer lugar el término experiencia es muy relativo, es verdad que las experiencias pueden volver a las personas malvadas, porque la vida a veces es injusta y hay gente que es incapaz de perdonar, pero generalmente las personas con más experiencia serán más educadas, bondadosas, simpáticas, e incluso llegaran a parecer inocentes ¿y que provocara todo esto? El bienestar de las personas que la rodean.

¿Dónde pretendo llegar? ¿Es más feliz el que más experiencia tiene?
No nunca, pero si ayudaran a serlo a las personas que lo rodean.

 ¿Y si todo el mundo fuese así? ¿Seriamos todos más felices? ¿Sería todo muy aburrido? O... ¿ya no existirían personas especiales? Ahora pasamos al siguiente nivel.

 Amén.