No nos olvidemos de lo que pensábamos antes de conocernos,
no nos olvidemos de lo independientes que éramos, de todas las cosas que nos hacían
perder el tiempo, no nos olvidemos de nuestros amigos ni de nuestros ratos con
nosotros mismos, no nos olvidemos de nuestro sueños, de nuestras pretensiones
en la vida, pero sobretodo no nos olvidemos de que antes de conocernos también éramos
felices.
No nos olvidemos de todas estas cosas porque si llega el día
en que no pensemos igual, significará que me cambiaste, que no soy el que era
cuando te conocí, y que probablemente tarde o temprano nos perderemos. Y digo probablemente
porque hay algunas excepciones. Y digo nos perderemos porque cuando cambiemos,
algunos cambios nos gustarán pero otros no. Cuando llegue este momento solo
habrá dos motivos por los cuales seguiremos juntos, que serás dependiente o que te enamoraras cada
día de mí. Hasta que llegué el día que no puedas más. Por eso te pido que me
recuerdes quien era, que me dejes seguir teniendo tiempo para mis cosas y que
me recuerdes lo que quería para seguir siendo lo más parecido posible al amor
de tu vida.
Por eso te pido que me ames hasta que no puedas más.