Unos años después, y creo que, al
fin recuperado de mi falta de inspiración, he decidido volver a escribir en
este antiguo blog.
En esta ocasión quería hablar
sobre los “círculos sociales”.
Según diversos estudios tener un
circulo social amplio aporta muchos beneficios. Más allá de tener amigos con
quien desahogarte, desconectar o tomarte un gin-tonic existen otros más
importantes como por ejemplo actividades deportivas, viajes, o ir de compras.
Es más llevadero ir al gimnasio acompañado que solo. El tener un compromiso con otra persona nos obliga un poco más a realizar ciertas cosas que van contra nuestra voluntad. Pero la idea de esta redacción no va por aquí.
¿Cuántos amigos tienes? ¿Cuántos
buenos amigos tienes? ¿Qué nivel de confianza transmites en la gente? ¿Cuánto
tiempo le dedicas a tus buenos amigos? ¿Te interesas por su vida? ¿Te interesas
por que te apetece o por compromiso? ¿te alegras cuando te dan una buena
noticia?
Muchas veces me han dicho que yo consideraba como amigo a gente que podía haber conocido de dos ratos. Es cierto, lo hago, pero aquí también entra la capacidad de confianza que puedas trasmitir o pueda trasmitirte esa persona a ti.
No sé si para bien o para mal, soy una
persona que tiene mucha gente a la que querer; tengo un don; me cae bien casi
todo el mundo porque no necesito compartir mucho tiempo con una persona para
descifrar su sentido de la vida. Soy muy empático y identifico las intenciones de la gente con facilidad.
Por lo tanto, considero que tengo un círculo social amplio; quizá más grande que lo normal, aunque muchas veces no es correspondido por la otra parte, no obstante, para mí no es un problema (no necesito que nadie se preocupe por mi para tener que hacerlo yo por ellos, si fuese así no tendría sentido. El aprecio no se trata de un “quiero algo a cambio”).
Y pensando en toda la gente a la que aprecio y que últimamente no he tenido mucho tiempo para dedicarles me surgió un dilema:
Tú tienes “X” amor para dar,
asumiendo que la X es un valor fijo que se renueva cada cierto tiempo, y “Y”
que es la variable del número de personas. Entonces, cuantas más personas tienes
a las que apreciar, menos tiempo tienes para dedicarles a cada una de ellas, lógico ¿verdad?
Parece cuidar de los buenos amigos sea una tarea complicada y que con el apoyo de esta operación matemática confirmamos nuestras teoría.
Y entonces, si tener más amigos significa que
posiblemente no puedas dedicar mucho tiempo a la relación… ¿hasta qué punto es
mejor tener un círculo social amplio?
Pues depende de lo pesado que seas, JEJE.
Lo cierto es que no, la verdad es que las amistad no
se puede analizar con fórmulas (lo de las parejas ya es otro tema), las
personas no somos máquinas, y alguien no te va a dejar de querer porque le
dediques menos tiempo.
Tengo amigos lejísimos y con los
que no hablo casi a los que quiero muchísimo.
Y es que nunca podríamos considerar
que el valor de X (amor) es fijo. El amor es imprevisible y tiene mucho que ver
con nuestro estado de ánimo.
Así que yo por el momento seguiré con mis
destellos de amor.
Y todas aquellas personas con las
que he compartido momentos a lo largo de nuestra vida, deciros que gracias y
que estáis en mi memoria.
¡¡¡AHHH!!! También a todos aquellos
que formáis parte de mi circulo social, enviarme la palabra “Papaganso” por whatsapp
si habéis leído este post.
Si tienes dudas de si formas parte de mi circulo social;no las tengas, formas parte de él.
Si no lo habéis leído, no me
quedará más remedio cambiaros al grupo “Circulo social lejano”.
FIN
