Un día, antes de empezar un partido de fútbol, los capitanes de ambos equipos nos dirigimos al centro del campo, una vez allí, el arbitro me preguntó:
-¿Cara o cruz?
La verdad es que, no recuerdo cual fue mi elección, pero siempre recordaré como la moneda se quedó entre la cara y la cruz, es decir, la moneda se quedo de canto.
Cuando todos creíamos que tan solo había dos opciones posibles, apareció una tercera, que había sido eliminada por sus pocas probabilidades.
A diario descartamos opciones por sus pocas probabilidades, como si todo en la vida se tratase de números, pero no somos conscientes de que lo que realmente marca la diferencia es exactamente las cosas que no suceden según las probabilidades habían calculado. El ser humano busca la perfección, como las matemáticas, que son perfectas, y sí, los humanos cometemos errores porque no somos perfectos pero no voy por ahí. ¿Y si nuestros errores no fueran errores? ¿y si por no seguir las probabilidades alcanzáramos el éxito que nadie esperaba? Si en el caso anterior hubiéramos escogido el canto de la moneda que nadie daba como una posibilidad y hubiésemos ganado, habría sido algo excepcional y magnifico, algo que pocos se creerían y sería mas valorado que cualquier otra cosa que pase de forma habitual.
Damos tantas cosas por hechas porque gente anterior a nosotros a dicho que las cosas son así. Nuestras mentes están cerradas. No somos capaces de pensar mas allá, y muchas veces la opción menos probable es la que tiene todas las de triunfar. No tenemos que pensar en las posibilidades que nos han dicho que hay, tenemos que buscarlas nosotros mismos. Porque en nuestro mundo ignoramos muchas de las cosas que están a simple vista y que algún día alguien diferente llegará y sacará petroleo de ellas.
Como por ejemplo...¿Porque no inventar una TV redonda?, como la imagen que llega a nuestros ojos, una imagen circular, sería mas real, pero bueno, quizá esté loco.
Para marcar la diferencia, tienes que ser diferente, tienes que fijarte en lo que nadie es capaz de fijarse.
Yo no quiero ser el mejor de un tipo de gente, quiero ser el que cree su propio tipo de gente.
Por mucho que te fijes en lo que nadie se fija si no hay un factor del azar, la suerte, la fortuna, la casualidad de que algo diferente pase dentro de la rutina nunca llegarás a encontrar esa idea diferente. Resumiendo puedes pasar toda la vida observado i esperando ver/fijarte en algo diferente a lo demás pero si no se efectua uno de los factores anteriormente dichos nunca llegarás a observar aquello que te haga diferente, por ello no todo depende de uno mismo.
ResponderEliminar(Deberia ampliarse el articulo).
Cuando quieres algo tienes que creer hasta las cosas que sabes que no son ciertas, que sabes que no existen, que es imposible, como por ejemplo que Dios existe, por eso yo quiero creer que cuando piensas que algo es posible y luchas por ello, todos esos factores que comentas, se ponen de tu parte. Pero respeto tu opinión.
ResponderEliminarPero querer creer no siempre es suficiente. También respeto tu opinión y me parece un articulo muy interesante.
ResponderEliminar