Me volvieron a mirar de aquella manera, sus hermosos ojos
brillaban pero no se trataba de un brillo cualquiera, era un brillo especial, o
quizás fuese un brillo espacial… aquellos ojos parecían venir de las estrellas.
No hablo de una de esas miradas en las que su mirada te
atrae, hablo de una mirada en la que te das cuenta del aprecio de la otra
persona hacia ti, una mirada que transmite mas sentimientos que las propias palabras,
una mirada viva, autentica, rebosante de felicidad... una mirada mágica, de
esas que solo aparecen en los sueños o en la imaginación.
Puede que me equivoque
y me confundieran mis ganas de ver aquellos ojos de tal manera. Puede que fueran
los mismos ojos de siempre con la aportación de los efectos secundarios de mi ballantines,
puede que tuviera tantas ganas de verlos que mi imaginación me jugó una mala
pasada. Pero, aun así, ojala me ocurriese todos los días.
Puede que parezca que estoy hablando del amor, pero no es
así, hablo de algo mucho más fuerte, algo que no termina, hablo del poder de
los recuerdos, el poder que te hace apreciar a unas personas más que a otras, y
podemos tener recuerdos de muchas personas, pero solo apreciamos a aquellas con
las que hemos compartido los momentos más intensos, los momentos que marcan
nuestra vida. Es decir, que puede que esté hablando de amor o de amistad, quizás
de dolor o quizás…
Cuando alguien te aprecia, significa que has hecho las cosas
bien, pero cuando eres capaz de observar el aprecio de alguien en su mirada,
entonces, ya te puedes morir en paz, porque la verdad, no creo que exista algo más
maravilloso que eso.

M'encanta!!!!!!
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