La victoria y la derrota, tan fácil para algunos y tan difícil
para otros, si… como suena, para el que
gana es muy fácil actuar, tiene el placer de la victoria, la admiración de los
que lo saben y un nuevo objetivo por el que luchar, en cambio el que pierde debe aguantar la humillación, debe
aguantar el reproche, y lo que es peor, debe aguantar el recuerdo.
Hace poco, yo madridista de cuna, me di cuenta de que una
victoria no da la misma cantidad de placer que la cantidad de malestar que da una
derrota. El mismo día de ganar la
champions, la querida y ansiada " Décima" después de haber estado sufriendo 120 minutos, simplemente me sentía
tranquilo, no me sentía extremadamente feliz como yo pensaba que debía ser. En
cambio, si hubiera perdido el Madrid, aun seguiría rondando la idea en mi cabeza, aun estaría triste y pensando
en la oportunidad desaprovechada y posiblemente pidiendo la marcha del querido Casillas. El fútbol...
Otra de mis victorias que ahora me viene a la cabeza. Hace
algunos años, en mi niñez en la que yo fui un niño bueno o al menos intente
serlo, llevé aparato bucal, cuando al fin tocaba quitármelo, me dijeron que seguramente
tendrían que arrancarme las muelas de juicio cuando salieran, la verdad, viví
tanto tiempo pensando en eso, en el dolor, los puntos, el no poder comer… hasta que un día fui al dentista, y me dijo, que
ya me habían salido y no habían dado ningún problema, entonces, fui feliz un
instante, pero al subir al coche ya no tenía tal felicidad, se había esfumado y yo no había tenido tiempo ni de bostezar.
Lo mismo ocurre con los estudios, cuando apruebas o suspendes un curso. Si
apruebas simplemente te olvidas de todo lo sufrido durante el año, te olvidas hasta del rencor que le tenias a algunos de tus profesores, te olvidas de aquella asignatura que habías estado tanto tiempo esforzándote y no sabias si te la podrías sacar, en cambio si suspendes se
hace todo tan negro, todo tan eterno, recuerdas todo y lo recordarás durante mucho tiempo.
Y creo que sé el por qué. Siempre esperamos la victoria,
aunque digamos que no, siempre existe una pequeña esperanza en ganar. Y cuando
pierdes la esperanza es lo que nos duele tan adentro. Por eso es tan fácil y
poco placentero ganar y tan difícil y doloroso perder. Por eso perder te hace más fuerte y ganar mas débil. Por
eso un verdadero ganador debe haber caminado en la oscuridad.
FIN

No hay comentarios:
Publicar un comentario